Minería en Chihuahua: Resistencia Ejidal
La sombra de la minería extractivista se cierne una vez más sobre el ejido Benito Juárez, en Buenaventura, Chihuahua. Los ejidatarios se mantienen firmes en su negativa a permitir la explotación de sus terrenos, defendiendo su patrimonio y forma de vida.
El ejido Benito Juárez, ubicado en el municipio de Buenaventura, en el norte de Chihuahua, se encuentra nuevamente en el centro de una disputa con empresas mineras extractivistas. Según declaraciones de Víctor M. Quintana y Martín SolÍs B., representantes de la comunidad, existe una insistencia por parte de estas compañías en explotar los recursos naturales existentes en los terrenos ejidales. Los ejidatarios han manifestado su rechazo rotundo a estas pretensiones, argumentando que la actividad minera generaría graves daños ambientales y sociales, afectando la agricultura y ganadería, principales actividades económicas de la región. La comunidad ha denunciado la falta de transparencia y consulta adecuada por parte de las autoridades y las empresas involucradas, señalando que se busca imponer un proyecto que no cuenta con el consentimiento libre, previo e informado de los habitantes del ejido. La defensa del territorio y la preservación de su identidad cultural son las principales motivaciones que impulsan a los ejidatarios a resistir la presión de la industria minera, reafirmando su derecho a decidir sobre el futuro de sus tierras. El conflicto pone de manifiesto la tensión existente entre el desarrollo económico y la protección del medio ambiente y los derechos de las comunidades indígenas y campesinas en el norte de México.



