Crisis Política en Ecuador
En un giro inesperado, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, ha sido puesto en prisión preventiva. La medida se deriva de una investigación sobre una presunta red de lavado de dinero y defraudación tributaria que involucra a sus hermanos y otras ocho personas.
El sistema judicial ecuatoriano ha ordenado la prisión preventiva para Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil y figura prominente de la oposición al gobierno del presidente Daniel Noboa. La detención, efectuada el 11 de febrero, forma parte de una investigación en curso que busca desmantelar una presunta trama de lavado de dinero y defraudación tributaria. Según las autoridades, la red delictiva estaría compuesta, además del alcalde, por sus dos hermanos y ocho individuos más.
La investigación, que ha captado la atención nacional, se centra en determinar el alcance y la magnitud de las operaciones ilícitas presuntamente lideradas por el grupo. Los detalles específicos sobre las pruebas presentadas por la fiscalía aún no se han hecho públicos en su totalidad, pero la decisión del juez de dictar prisión preventiva sugiere que existen indicios suficientes para continuar con el proceso judicial. La defensa de Álvarez ha calificado la detención como un acto de persecución política y ha anunciado que apelará la medida.
Este caso se suma a un clima político ya tenso en Ecuador, donde las relaciones entre el gobierno central y algunas administraciones locales, como la de Guayaquil, se han visto marcadas por la confrontación. La situación plantea interrogantes sobre el futuro político de Álvarez y el impacto que tendrá en la gobernabilidad de la ciudad portuaria más importante del país.



