Crisis en Morena Campeche
La gobernabilidad en Campeche enfrenta un nuevo desafío. Diez diputados locales de Morena, antes aliados de la gobernadora Layda Sansores, han roto filas y la acusan de persecución política, generando una profunda fractura al interior del partido.
La división dentro de la bancada de Morena en el Congreso de Campeche ha escalado a niveles críticos, con 10 de los 16 diputados tomando distancia de la gobernadora Layda Sansores. Los legisladores disidentes argumentan que son víctimas de una persecución política orquestada desde el poder ejecutivo estatal, situación que los ha llevado a tomar medidas drásticas para protegerse legalmente.
En una acción contundente, los diputados restauraron el fuero constitucional, una figura legal que había sido abrogada en 2016. Esta medida, según los legisladores, busca blindarlos contra posibles arbitrariedades en la aplicación de la ley, derivadas de la supuesta persecución política de la que se dicen objeto. La reactivación del fuero constitucional ha generado controversia y polarización en el ámbito político campechano.
La ruptura y las acusaciones de persecución política plantean serias interrogantes sobre la estabilidad política en Campeche y el futuro de la administración de Layda Sansores. Analistas políticos locales señalan que esta fractura podría tener repercusiones significativas en la gobernabilidad del estado y en la agenda legislativa de Morena. Se espera que en los próximos días se intensifiquen las negociaciones y los movimientos políticos en busca de una solución a esta crisis.



