Venezuela post-Maduro
La captura de Nicolás Maduro hace un mes ha marcado un antes y un después en Venezuela. Si bien la administración de Delcy Rodríguez proclama la unilateralidad de sus decisiones, analistas observan una sincronía notable con anuncios provenientes de Washington.
Un mes ha transcurrido desde la aprehensión de Nicolás Maduro, un evento que ha sacudido el panorama político venezolano y reconfigurado, en cierta medida, la dinámica interna del país. A pesar de que el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez ha mantenido una postura de independencia, reiterando que las políticas implementadas son fruto de consensos internos y decisiones soberanas, la realidad muestra matices complejos.
Expertos y observadores internacionales señalan una llamativa coincidencia entre ciertas acciones gubernamentales en Venezuela y declaraciones o anuncios realizados desde la capital estadounidense. Esta sincronía ha generado suspicacias y alimentado el debate sobre el grado real de autonomía del gobierno venezolano en la era post-Maduro. Si bien no se han presentado pruebas contundentes de injerencia directa, la proximidad temporal entre los anuncios y las acciones alimenta la especulación sobre posibles acuerdos o influencias externas.
La situación económica, social y política en Venezuela sigue siendo delicada y compleja. La detención de Maduro ha generado un vacío de poder que el gobierno de Rodríguez intenta llenar, enfrentando desafíos internos y externos. La estabilidad del país, la viabilidad de las políticas implementadas y la transparencia en la toma de decisiones son factores cruciales para el futuro de Venezuela.



