Salud bucal y engaños publicitarios
Un proceso de ortodoncia reveló la importancia de elegir correctamente la pasta dental. Un dentista explica por qué el flúor, a pesar de ser esencial para la salud bucal, es evitado por algunas marcas costosas, contradiciendo recomendaciones profesionales y estudios científicos.
La salud bucal es un tema que va más allá de una sonrisa estética; involucra la prevención de enfermedades y el mantenimiento de una adecuada higiene. En este contexto, la elección de la pasta dental juega un papel fundamental. Según un dentista consultado, el flúor es un componente clave, cuya concentración ideal debe superar las 1,100 partes por millón (ppm) para garantizar su efectividad en la prevención de caries y el fortalecimiento del esmalte.
Sorprendentemente, algunas de las pastas dentales más costosas en el mercado, incluso evaluadas por la Revista del Consumidor de la Profeco, no contienen flúor e incluso lo publicitan como una ventaja. Esta omisión contradice la evidencia científica que respalda los beneficios del flúor, un mineral presente de forma natural en huesos, dientes, agua, aire, rocas y plantas. Inclusive, el fluoruro se añade al agua potable en algunos lugares para reducir la incidencia de caries, según confirman fuentes como Colgate y el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial.
El flúor actúa de dos maneras principales: fortalece el esmalte dental en desarrollo en niños y bebés, y endurece el esmalte de los dientes adultos que ya han erupcionado. Este mineral participa activamente en los procesos de desmineralización y remineralización que ocurren naturalmente en la boca, protegiendo los dientes de los ácidos producidos por las bacterias y contribuyendo a una salud bucal óptima. La omisión de este elemento esencial en algunas pastas dentales de alto precio plantea interrogantes sobre las estrategias de marketing y la información que se proporciona a los consumidores.



