Espectáculo de masas deportivas
El Super Bowl no solo es un evento deportivo de renombre, sino también una plataforma para espectáculos musicales icónicos. La presentación de Kendrick Lamar en el Super Bowl del año pasado rompió récords, atrayendo a una audiencia masiva y consolidándose como uno de los shows de medio tiempo más vistos de la historia.
El show de medio tiempo del Super Bowl LVII, protagonizado por Kendrick Lamar durante el encuentro entre los Philadelphia Eagles y los Kansas City Chiefs, alcanzó la impresionante cifra de 126 millones de espectadores, marcando un hito en la historia de estos espectáculos. Sin embargo, otras actuaciones también han dejado huella en la memoria colectiva y en los ratings televisivos.
En el décimo puesto de la lista se encuentran los Black Eyed Peas, cuya presentación en el Super Bowl XLV en 2011 atrajo a 110.2 millones de espectadores. El espectáculo, con una estética futurista y colaboraciones de Usher y Slash, generó controversia entre la crítica debido a su calidad vocal y cohesión musical. Nueve lugares arriba, Beyoncé cautivó a 110 millones de personas en 2013 con un show en Nueva Orleans que incluyó éxitos como “Crazy in Love” y una reunión sorpresa con Destiny’s Child. Madonna también se une a la lista. La reina del pop ofreció un espectáculo de temática egipcia en el Super Bowl XLVI de 2012, atrayendo a más de 114 millones de espectadores con éxitos como “Vogue” y “Music”, y la participación de LMFAO, Nicki Minaj, M.I.A. y CeeLo Green.
Bruno Mars también forma parte de este selecto grupo. En 2014, su actuación en el Super Bowl atrajo a más de 115 millones de espectadores, consolidando su posición como uno de los artistas más populares del momento. Estas presentaciones, junto con muchas otras, demuestran el poder del Super Bowl como un evento que trasciende el deporte y se convierte en un fenómeno cultural global.



