Economía Mexicana en Ascenso
El peso mexicano continúa su sorprendente racha alcista frente al dólar estadounidense, impulsado por una combinación de factores internos y externos. El fenómeno del 'nearshoring', junto con las positivas expectativas generadas por la Copa Mundial de Fútbol 2026, han fortalecido la moneda nacional, mientras el gobierno apuesta por una fuerte inversión en infraestructura.
La apreciación del peso mexicano ha generado un debate sobre sus implicaciones para la economía nacional. El llamado “súper peso” se ha visto favorecido por el atractivo que México representa para las empresas que buscan relocalizar sus operaciones (nearshoring), aprovechando la cercanía con Estados Unidos y la mano de obra relativamente más barata. Adicionalmente, la designación de México como coanfitrión de la Copa Mundial de Fútbol 2026 ha inyectado optimismo y expectativas de inversión extranjera.
En respuesta a un crecimiento económico moderado, el Gobierno mexicano ha anunciado un ambicioso plan de inversión en infraestructura, con una asignación de 5.6 billones de pesos. Este plan busca reactivar la economía, generar empleos y mejorar la competitividad del país. Sin embargo, la fortaleza del peso también plantea desafíos para los exportadores mexicanos, quienes ven reducida su competitividad en el mercado internacional al volverse sus productos más caros en dólares.
La situación actual presenta un panorama mixto. Si bien la apreciación del peso beneficia a los importadores y a los consumidores que adquieren bienes y servicios en el extranjero, también genera preocupación entre los productores nacionales y las empresas exportadoras. El impacto final del “súper peso” dependerá de la capacidad del gobierno y del sector privado para adaptarse a este nuevo escenario y aprovechar las oportunidades que ofrece, mitigando al mismo tiempo los riesgos potenciales.



