Tradición y economía en San Mateo Atenco
Cada fin de semana, antes del amanecer, San Mateo Atenco se transforma en un vibrante mercado de muebles donde cientos de personas buscan la pieza perfecta. Carpinteros locales, herederos de un legado familiar, ofrecen sus creaciones a precios competitivos, atrayendo a compradores que buscan calidad y economía.
El tianguis de muebles de San Mateo Atenco, ubicado en la colonia Magdalena, Estado de México, es un punto de encuentro obligado para quienes buscan amueblar sus hogares sin gastar una fortuna. Desde las primeras horas de la mañana, la Avenida Buenavista se convierte en un escaparate de madera, donde la actividad es frenética: camionetas descargan tablones, el aroma a pino recién cortado impregna el aire y los carpinteros exhiben sus creaciones.
Los precios son uno de los principales atractivos. Sillas desde $130 pesos, clósets a partir de $1,000 y sofacamas con etiquetas de $1,500 desafían los precios de las grandes tiendas departamentales. La clave está en el trato directo entre el comprador y el artesano, sin intermediarios ni ostentosos locales comerciales. Muchos clientes optan por adquirir los muebles "al crudo", sin barnizar, para personalizar el acabado y ahorrar hasta $200 pesos.
Este tianguis no solo es un centro de comercio, sino también una tradición arraigada en la comunidad de San Mateo Atenco. Los carpinteros, muchos de ellos formados en el oficio por generaciones, ofrecen productos de calidad a precios accesibles, manteniendo viva una industria local que atrae a compradores de todo el Estado de México y más allá.



