Política Británica Sacudida
Un sismo político sacude al Partido Laborista en Reino Unido. Morgan McSweeney, jefe de gabinete de Keir Starmer, renunció tras la polémica designación de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, figura asociada al caso Jeffrey Epstein.
La dimisión de Morgan McSweeney, jefe de gabinete del líder laborista Keir Starmer, ha puesto en el ojo del huracán la gestión interna del partido. La decisión, anunciada este 8 de febrero, se produce tras la creciente controversia generada por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador británico en Estados Unidos a principios de 2024. Mandelson, una figura política de larga trayectoria en el Reino Unido, ha sido vinculado en el pasado con el fallecido financiero Jeffrey Epstein, cuya red de tráfico sexual ha salpicado a numerosas personalidades a nivel global.
En su carta de renuncia, McSweeney asumió la responsabilidad por la designación de Mandelson, reconociendo que el nombramiento “ha dañado la confianza en la política misma”. Aunque no detalló la naturaleza exacta de su implicación, su decisión se interpreta como un intento de proteger la imagen de Starmer y del Partido Laborista, que busca proyectarse como una alternativa seria y confiable al gobierno conservador.
Por su parte, el primer ministro Starmer agradeció públicamente el trabajo de McSweeney, reconociendo su dedicación y contribuciones durante su tiempo en el cargo. Sin embargo, la renuncia deja interrogantes sobre el proceso de selección de figuras para puestos clave dentro del Partido Laborista y sobre la capacidad de Starmer para mantener la cohesión interna frente a presiones externas y escándalos mediáticos. El futuro político de Mandelson también se encuentra ahora en entredicho.



