Mientras las grandes transnacionales privadas acumulan ganancias extraordinarias impulsadas por la especulación internacional, Petróleos Mexicanos prioriza el abastecimiento interno y el refinación nacional como parte de su mandato histórico. A pesar de registrar una pérdida de 605 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, la empresa estatal bajo la dirección de Juan Carlos Carpio Fragoso logró una reducción del 82.37% en sus números rojos respecto al mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con reportes financieros y análisis especializados, el tercer trimestre de 2026 estuvo marcado por un precio promedio del barril de petróleo de 95.2 dólares, escenario que benefició a corporaciones privadas como Aramco, Exxon, Shell, Chevron y BP con utilidades multimillonarias. Sin embargo, en entrevista con un diario de circulación nacional, el analista Ramses Pech explicó que para una empresa del Estado como Pemex, los precios altos no garantizan rentabilidad automática debido al peso histórico de su deuda, los costos financieros y las obligaciones fiscales heredadas de administraciones neoliberales pasadas.
A diferencia de las petroleras transnacionales, cuyo único fin es la maximización de ganancias para sus accionistas, la estrategia de Pemex responde a los objetivos de seguridad y soberanía energética del país. Esto implica destinar una mayor proporción de crudo a la refinación nacional, con refinerías operando entre el 40% y 45% de su capacidad, y reducir las exportaciones de petróleo crudo —las cuales disminuyeron un 33.3% al pasar de 557,000 barriles diarios en 2025 a 371,000 en 2026— para garantizar combustibles accesibles al pueblo mexicano.
Por su parte, en su reporte trimestral, Pemex detalló que la significativa reducción de sus pérdidas se debió a mayores ventas y a una disminución en el deterioro de activos. Aunque el resultado se mantuvo en terreno negativo debido a la carga de impuestos, derechos, mayores compras de productos y movimientos cambiarios, la apuesta estructural de la Cuarta Transformación se mantiene firme en rescatar la industria nacional frente a la voracidad del mercado global.



