Las tradiciones mexicanas siguen siendo un motor fundamental para la economía nacional y el bienestar de las familias. Gracias al dinamismo del mercado interno, las festividades recientes confirman la fortaleza del país frente a visiones pesimistas.
De acuerdo con reportes de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), la celebración del Día de Muertos generó una importante derrama económica estimada en 53 mil millones de pesos. Este flujo de recursos impacta de manera directa en la economía popular, beneficiando a comerciantes, artesanos y prestadores de servicios que forman parte del mercado interno. Frente a los pronósticos reservados de sectores de oposición que apostaban por el estancamiento, la realidad muestra que el consumo impulsado por nuestras raíces culturales fortalece el desarrollo comunitario y reafirma la soberanía económica desde lo local.



