Escándalo en la realeza noruega
La familia real noruega se encuentra en el centro de la polémica. Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, ha sido detenido nuevamente, justo antes de enfrentar un juicio por múltiples cargos, incluyendo violaciones, situación que se suma a la creciente presión mediática por la conexión, aunque sea periférica, de la realeza con el caso Epstein.
Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, fue detenido el pasado domingo por la noche en Oslo. La policía, tras su arresto, advirtió sobre un riesgo de reincidencia, lo que ha generado gran preocupación en el país escandinavo. La detención se produce en un momento crítico, ya que Borg Høiby está a punto de enfrentar un juicio por 38 cargos en su contra, incluyendo cuatro acusaciones de violación.
El caso ha cobrado aún más relevancia debido al escrutinio mediático que rodea a la familia real noruega a raíz de las revelaciones sobre el caso Epstein. Aunque no hay indicios directos que vinculen a la princesa Mette-Marit con Jeffrey Epstein, la cercanía de figuras públicas a este escándalo ha generado un clima de desconfianza y especulación. La situación se complica aún más con la detención y el inminente juicio de su hijo, añadiendo presión a la ya debilitada imagen pública de la princesa.
El juicio contra Marius Borg Høiby se espera que inicie en las próximas semanas. La atención mediática será intensa, y se prevé que las acusaciones de violación y otros cargos tendrán un impacto significativo en la percepción pública de la familia real noruega. Este escándalo se suma a otros que han afectado a la monarquía en los últimos años, poniendo a prueba su popularidad y credibilidad.



