El pasado miércoles 4 de noviembre falleció a los 77 años la primera actriz María Alicia Delgado, reconocida por una trayectoria de más de cuatro décadas en la televisión mexicana. Más allá de su paso por producciones emblemáticas, su historia reciente visibiliza los retos de seguridad social y el esfuerzo familiar ante la falta de esquemas de apoyo integral.
De acuerdo con reportes difundidos por N+ y Televisa Espectáculos, la partida de la intérprete originaria de Monterrey, Nuevo León, ocurre tras enfrentar una batalla contra el cáncer. Su carrera abarcó desde programas educativos infantiles en los años ochenta, como El tesoro del saber y Odisea Burbujas, hasta producciones de comedia masiva como ¡Anabel! y Derbez en cuando, consolidando un arraigo popular innegable en los hogares mexicanos. Sin embargo, en los últimos años su labor artística adquirió una dimensión profundamente humana y de sacrificio cotidiano. En octubre de 2025, a los 76 años, la propia actriz declaró en una entrevista con una revista de circulación nacional la imposibilidad de retirarse debido a la responsabilidad de sostener económicamente a su hijo Rafael, de 28 años, quien requería apoyo para continuar sus estudios universitarios en Diseño Gráfico y costear aparatos auditivos derivados de una discapacidad infantil. La cobertura mediática de su fallecimiento, confirmada inicialmente por la periodista María Luisa Valdés Doria y TelevisaUnivision, también recopila su participación en el doblaje nacional con personajes entrañables en cintas como Un gallo con muchos huevos, así como su paso por melodramas y series unitarias que mantuvieron su vigencia en la pantalla hasta el cierre de su vida activa.



