Historia de la CDMX
A mediados del siglo XX, lo que hoy es la colonia Isidro Fabela era un terreno agreste e inaccesible de roca volcánica. Los primeros habitantes tuvieron que adaptarse al paisaje extremo, viviendo en cuevas y escalando riscos para levantar sus hogares.
En una zona caracterizada por pendientes pronunciadas, túneles naturales, cuevas y riscos, comenzó a poblarse a mitad del siglo XX lo que actualmente se conoce como la colonia Isidro Fabela. Este asentamiento representa el último reducto de los pedregales originados por el volcán Xitle que aún permanecía sin habitar en la alcaldía Tlalpan.
De acuerdo con los pocos fundadores que aún sobreviven y recuerdan aquella época, ingresar a pie a la zona era una tarea sumamente complicada. Los pobladores originales debían escalar las formaciones rocosas y sortear el terreno accidentado cubierto por roca volcánica para poder llegar a los espacios donde posteriormente construirían sus viviendas.
Con el paso de las décadas, este territorio de difícil acceso se transformó profundamente gracias al esfuerzo de sus habitantes, pasando de ser un refugio en cuevas y pedregales a consolidarse como una colonia integrada en la dinámica urbana de la Ciudad de México.



