Humor y Política en la Mira
El humorista saudí Ghanem al-Masarir, conocido por su sátira política en YouTube, ha sido víctima de ciberataques y violencia física en Londres. Tras años de litigio, un tribunal le ha otorgado una indemnización considerable, aunque la interrogante sobre quién pagará la cuenta persiste.
Ghanem al-Masarir, un reconocido humorista satírico saudí residente en Londres, ha obtenido una indemnización de 4.1 millones de dólares estadounidenses tras denunciar un elaborado complot en su contra, que incluyó el hackeo de su teléfono y una brutal agresión física. Al-Masarir, conocido por sus videos en YouTube donde critica al gobierno saudí y, en particular, al príncipe heredero Mohammed bin Salman, atribuye los ataques a su labor de crítica y sátira política.
El caso ha levantado interrogantes sobre la libertad de expresión y la seguridad de los disidentes saudíes en el extranjero. Si bien los tribunales han fallado a favor de al-Masarir, ordenando una compensación por los daños y perjuicios sufridos, la incertidumbre radica en la posibilidad de que Arabia Saudita asuma la responsabilidad financiera. La falta de confirmación sobre el pago de la indemnización deja al humorista en una situación ambigua, habiendo ganado la batalla legal pero sin la garantía de recibir la justicia económica.
Este incidente subraya los riesgos que enfrentan los periodistas y activistas críticos con el régimen saudí. El caso de al-Masarir se suma a una serie de denuncias sobre intimidación, vigilancia y violencia dirigidas contra opositores al gobierno de Arabia Saudita, poniendo de manifiesto las tensiones entre la libertad de expresión y la diplomacia internacional.



