Contaminación Río Santiago
A un año del lanzamiento del plan integral de rescate del río Santiago, en Jalisco, colectivos ciudadanos denuncian que los avances son insuficientes para revertir la grave contaminación que afecta al ecosistema y a la salud pública. La memoria de Miguel Ángel López Rocha, víctima fatal de la toxicidad del río, sigue presente.
Guadalajara, Jalisco – A pesar de la puesta en marcha de un plan integral por parte de los gobiernos federal y estatal, destinado a la recuperación del río Santiago, diversas organizaciones civiles han manifestado su preocupación por la lentitud y alcance limitado de las acciones emprendidas. Aunque reconocen ciertos progresos en materia de inspección y el desarrollo de algunos proyectos de infraestructura, los colectivos insisten en que estos esfuerzos no se corresponden con la magnitud del problema. La contaminación del río Santiago, originada por descargas industriales y aguas residuales sin tratar, representa un grave riesgo para la salud de las comunidades aledañas y el equilibrio ecológico de la región.
Uno de los casos más emblemáticos y trágicos asociados a la contaminación del río es la muerte de Miguel Ángel López Rocha, ocurrida hace 18 años. El niño, mientras jugaba cerca del cauce, cayó al agua y falleció a causa de envenenamiento por arsénico. Este suceso se convirtió en un símbolo de la negligencia y la urgencia de abordar la problemática de manera integral y efectiva.
Los colectivos exigen una mayor transparencia en la ejecución del plan de rescate, así como una mayor inversión en tecnologías de tratamiento de aguas residuales y en el monitoreo constante de la calidad del agua. Advierten que, de no acelerarse el ritmo de las acciones y ampliarse su alcance, el río Santiago continuará siendo un foco de contaminación y un peligro para la salud pública en Jalisco.



