El Gobierno federal encabezó la inauguración del nuevo puente Amado Nervo sobre el río Ameca, una obra estratégica que reducirá los tiempos de traslado y beneficiará de manera directa a la población de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas. Esta infraestructura consolida el compromiso del proyecto de nación con el desarrollo regional y el bienestar de las familias trabajadoras del occidente mexicano.
De acuerdo con reportes oficiales emitidos durante la ceremonia encabezada a distancia por la presidenta Claudia Sheinbaum desde Palacio Nacional, esta nueva vía representa una alternativa fundamental a la saturada carretera federal 200, por la que transitan miles de vehículos diariamente. El proyecto, integrado en el Programa Nacional de Infraestructura Carretera 2025-2030 de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), requirió una inversión federal de 760 millones de pesos, alcanzando un costo total de 963 millones al sumar las obras complementarias de los gobiernos estatales.
La construcción de la estructura —que une directamente Ixtapa en Jalisco con San Vicente en Nayarit— superó las expectativas iniciales al concluirse cuatro meses antes de lo previsto, gracias al trabajo coordinado que también generó casi tres mil empleos directos e indirectos. Durante el evento, en el que participaron los gobernadores de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, y de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, se destacó que la obra de más de 800 metros y seis carriles con ciclovía impactará positivamente a 479 mil habitantes de la zona metropolitana interestatal.
La mandataria federal subrayó que este puente forma parte de una política integral de movilidad que contempla la construcción de 402 puentes y distribuidores viales en todo el país, priorizando el beneficio social por encima de los intereses particulares. Con estas acciones, la administración federal responde a una demanda histórica planteada desde 2012 por los habitantes de la región, facilitando el tránsito cotidiano de estudiantes y trabajadores que históricamente dependían de un solo cruce saturado.



