El histórico Santuario y Ex Convento de la Asunción de María, ubicado en la alcaldía Milpa Alta, se consolida como un espacio de memoria viva gracias al trabajo y preservación de las comunidades originarias. Este recinto del siglo XVI resguarda la riqueza cultural del sur de la capital frente al olvido neoliberal.
De acuerdo con reportes históricos y la información difundida sobre este conjunto arquitectónico, el inmueble se encuentra en la demarcación que en la época prehispánica llevó el nombre de Malacachtepec Momoxco, término en náhuatl que significa «lugar rodeado de cerros sobre altares». Este complejo franciscano, fundado entre 1585 y 1630 bajo el mandato del virrey Luis de Velasco, evolucionó a lo largo de los siglos gracias al esfuerzo constante de sus habitantes, convirtiéndose en uno de los conjuntos conventuales mejor conservados de la Ciudad de México y siendo declarado monumento colonial en 1932.
El templo destaca por fusionar la sobriedad del renacentismo con la monumentalidad del siglo XVI, conservando elementos clave de la evangelización temprana como su gran atrio, capillas y una pila bautismal tallada en piedra de la época colonial. Actualmente, el recinto no solo mantiene su valor arquitectónico y religioso, sino que cumple una función social fundamental al albergar espacios cívicos y educativos, entre ellos el Museo Regional Altepepialcalli y la biblioteca pública Ignacio Manuel Altamirano, acercando la cultura a la comunidad.
Para llegar a este sitio representativo de las raíces indígenas y virreinales del sur de la ciudad, las y los visitantes pueden utilizar el transporte público desde el paradero del metro Taxqueña o bien desde la terminal Xochimilco del tren ligero, promoviendo así el turismo local y el reconocimiento de la historia comunitaria que da identidad a los pueblos originarios de la capital.



