Economía Mexicana en Alerta
El flujo de remesas hacia México experimentó un significativo retroceso en 2025, marcando la peor caída anual desde 2013. Esta contracción del 4.56% anual genera preocupación sobre el impacto en los hogares que dependen de estos ingresos.
El año 2025 se presenta como un año de desafíos para la economía mexicana, particularmente en lo que respecta al flujo de remesas. Según datos recientes, el envío de remesas a México experimentó una caída del 4.56% en comparación con el año anterior, representando el declive más pronunciado desde 2013. Este retroceso plantea interrogantes sobre los factores subyacentes que lo impulsan y sus posibles consecuencias para la economía nacional y las familias receptoras.
Un dato destacable dentro de este panorama es la preponderancia de las transferencias electrónicas como medio para el envío de remesas. Durante 2025, el 99.1 por ciento del total de los ingresos por remesas se realizó a través de este canal, lo que subraya la importancia de la infraestructura tecnológica y la accesibilidad a servicios financieros en el proceso. Si bien la eficiencia de las transferencias electrónicas facilita el flujo de remesas, la caída general sugiere que otros factores, como la situación económica de los migrantes en el extranjero o las políticas migratorias, podrían estar influyendo de manera más significativa.
La caída en el envío de remesas representa un golpe para muchos hogares mexicanos que dependen de este ingreso para cubrir necesidades básicas. Expertos económicos señalan la importancia de monitorear de cerca esta tendencia y analizar las posibles causas, que podrían incluir desde una desaceleración económica en Estados Unidos, principal fuente de remesas, hasta cambios en las políticas migratorias que afecten el empleo de los connacionales en el extranjero. Las autoridades mexicanas deberán considerar medidas para mitigar el impacto de esta disminución y apoyar a las familias vulnerables.



