Regreso agridulce a los escenarios
Después de años de espera, My Chemical Romance regresó a los escenarios mexicanos, pero no todo fue celebración. La contingencia ambiental en la ciudad impidió el uso de pirotecnia, un elemento característico de sus presentaciones.
La anticipación era palpable. Miles de fanáticos se congregaron para presenciar el retorno de My Chemical Romance, una banda que marcó a toda una generación con su sonido emo y letras cargadas de emotividad. El escenario se iluminó y la banda irrumpió con energía, interpretando sus éxitos más aclamados. Sin embargo, un elemento crucial faltaba: la pirotecnia.
Debido a la persistente contingencia ambiental que afecta a la Ciudad de México, las autoridades negaron el permiso para el uso de fuegos artificiales y otros efectos pirotécnicos durante el concierto. La medida, aunque decepcionante para algunos, se tomó en aras de proteger la calidad del aire y la salud pública. La banda acató la decisión, priorizando el bienestar de sus seguidores y el medio ambiente.
A pesar de la ausencia de la pirotecnia, el espectáculo no perdió su esencia. My Chemical Romance compensó con una entrega total en el escenario, una conexión palpable con el público y una selección musical impecable. Los fans corearon cada canción, creando una atmósfera de euforia y nostalgia. El concierto se convirtió en una muestra de la lealtad y el cariño que el público mexicano profesa a la banda, demostrando que la música puede trascender las limitaciones.



