Crisis alimentaria en la isla
La escasez de alimentos en Cuba se agudiza, afectando directamente a los productores. En Artemisa, la desolación se palpa en los campos donde las cosechas se pierden irremediablemente, como le ocurre a Yasmani Toirac Laffita con su siembra de garbanzo.
Artemisa, Cuba – La crisis alimentaria en Cuba se manifiesta crudamente en los campos de Artemisa, donde agricultores como Yasmani Toirac Laffita luchan contra la adversidad. La tristeza es evidente en su rostro al mostrar el terreno sembrado de garbanzo, condenado a la pérdida. “No hay cómo salvar el patrimonio enterrado. Todo lo invertido está bajo tierra. No hay forma de recuperarlo”, lamenta Toirac Laffita, evidenciando la desesperación ante la falta de recursos y las condiciones climáticas desfavorables.
La historia de Yasmani es un reflejo de la situación que enfrentan muchos campesinos cubanos. La falta de fertilizantes, pesticidas y el acceso limitado a maquinaria agrícola, sumado a la sequía persistente, impiden el desarrollo adecuado de los cultivos. Esta combinación de factores impacta directamente en la producción de alimentos, contribuyendo al desabasto que afecta a la población cubana. La inversión realizada por los agricultores, en tiempo y recursos, se ve truncada, generando pérdidas económicas y desmotivación en el sector.
El gobierno cubano ha implementado medidas para impulsar la producción agrícola, pero los resultados aún no son suficientes para paliar la crisis. La búsqueda de alternativas sostenibles y el fortalecimiento de la producción local son cruciales para garantizar la seguridad alimentaria en la isla. Mientras tanto, agricultores como Yasmani Toirac Laffita continúan luchando, a pesar de las adversidades, con la esperanza de revertir la situación y contribuir al abastecimiento de alimentos para su comunidad.



