Del hogar a la fama mundial
En la década de 1970, en el corazón de Ghana, nació un juego familiar que, sin saberlo, cambiaría la forma en que el mundo se divierte. Leslie Scott, una diseñadora británica, transformó un simple pasatiempo de su infancia en Jenga, el juego de habilidad y estrategia donde la gravedad siempre termina imponiéndose.
La génesis del Jenga se remonta a la casa de los padres de Leslie Scott en Ghana, durante los años 70. Allí, la familia creó un juego improvisado utilizando bloques de madera. Lo que comenzó como un entretenimiento familiar, pronto se convertiría en la base de un imperio lúdico. Scott, reconociendo el potencial de este juego, decidió formalizarlo y darle un nombre comercial. Así nació "Jenga", derivado de la palabra swahili "kujenga", que significa "construir".
Tras regresar a Inglaterra, Scott perfeccionó las reglas y el diseño del juego. En 1983, presentó Jenga en la Feria del Juguete de Londres, donde captó la atención de los asistentes. Rápidamente, el juego se popularizó, primero en el Reino Unido y luego a nivel internacional. Su sencillez y la emoción que genera al ver la torre tambalearse y finalmente caer, lo convirtieron en un éxito instantáneo.
Hoy en día, Jenga es un juego reconocido y disfrutado en todo el mundo. La idea original, nacida de un pasatiempo familiar en Ghana, ha trascendido fronteras y generaciones, consolidando a Leslie Scott como la creadora de uno de los juegos más icónicos del siglo XX. Su historia es un testimonio de cómo la creatividad y la visión pueden transformar un simple pasatiempo en un fenómeno global.



