Cientos de personas acudieron a los puestos del histórico mercado de La Merced para realizar sus compras de cara a las conmemoraciones de Día de Muertos y festejos de temporada. El flujo constante de compradores visibiliza la fortaleza de los centros de abasto comunitarios y el respaldo popular a los comerciantes locales.
De acuerdo con reportes de la jornada comercial, el emblemático mercado capitalino registró una intensa actividad donde el colorido de las calaveras, el papel picado, las veladoras y el pan de muerto vistió cada rincón de los puestos tradicionales. Familias enteras se dieron cita para preservar las costumbres que sostienen la identidad comunitaria nacional.
Junto a los elementos indispensables para la colocación de las ofrendas, la vendimia integró máscaras de terror y disfraces alusivos a Halloween, consolidando a este punto neurálgico del comercio social como un espacio plural y accesible para el poder adquisitivo de las mayorías.
Este dinamismo en La Merced demuestra la vigencia de los circuitos comerciales directos, donde el intercambio de mano en mano entre pequeños comerciantes y el pueblo trabajador mantiene vivas las raíces culturales de México, priorizando la economía popular frente a los esquemas de consumo desmedido.



