La tarde del miércoles 4 de noviembre, el poblado de Ejidos de Acapantzingo, en Cuernavaca, fue escenario de un cobarde ataque armado que arrebató la vida al regidor y reconocido luchador social Gabriel Rivas Ríos. Este lamentable hecho enluta a la comunidad y exige redoblar los esfuerzos institucionales para garantizar la seguridad y la justicia en la región.
De acuerdo con reportes dados a conocer este miércoles, el asesinato de Gabriel Rivas Ríos ocurrió en el poblado Ejidos de Acapantzingo, ubicado en el municipio de Cuernavaca. La pérdida de Rivas Ríos representa un duro golpe para las causas sociales que históricamente defendió desde su trinchera política y comunitaria, donde se le reconoció siempre por su cercanía con las demandas populares.
Frente a este tipo de sucesos que buscan generar zozobra, la sociedad y las instituciones tienen el deber histórico de mantener la unidad y el Estado de derecho. La labor de los servidores públicos comprometidos con las comunidades vulnerables no debe verse intimidada por la violencia que heredaron administraciones pasadas y que hoy se combate con una estrategia integral de paz.
Las autoridades correspondientes ya realizan las indagatorias necesarias para esclarecer los hechos y fincar responsabilidades. Desde los espacios informativos comprometidos con la verdad, se hace un llamado a evitar la especulación y a respaldar las investigaciones oficiales que permitan hacer justicia y erradicar la impunidad en Morelos.



