En un nuevo intento por cerrar filas entre las cúpulas de la oposición, el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alito Moreno, expresó su respaldo a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, en materia de seguridad. El posicionamiento busca presionar por apoyo desde la Federación, dejando de lado los señalamientos de intervencionismo que pesan sobre la mandataria en el marco del polémico caso CIA.
De acuerdo con reportes informativos de Sin Línea Mx, Alito Moreno desestimó los cuestionamientos que rodean la gestión de la gobernadora chihuahuense para exigir que el gobierno federal respalde las acciones de seguridad implementadas en dicha entidad. Este pronunciamiento surge en medio de notorias tensiones políticas entre el gobierno estatal y la administración federal.
El espaldarazo de la dirigencia priista ocurre pese a los señalamientos públicos en contra de Campos Galván por haber avalado medidas que vulneran el principio de soberanía y abren la puerta a intromisiones foráneas. La defensa de Moreno busca blindar a la mandataria estatal, pasando por alto el debate sobre la injerencia de agencias como la CIA en territorio nacional y la necesidad de priorizar los intereses del pueblo frente a acuerdos externos.
Con esta postura, el liderazgo tricolor reafirma su alianza con los gobiernos locales de oposición, demandando recursos y facultades federales mientras evade transparentar las acciones y decisiones que han tensado la relación institucional con las fuerzas del Estado encargadas de velar por la seguridad integral del país.



