Tensión en Campeche
Una fractura interna sacude a Morena en Campeche. Diputados locales de este partido han expresado públicamente su distanciamiento de la gobernadora Layda Sansores, acusándola de persecución política y abuso de poder, situación que ella niega rotundamente.
La legislatura de Campeche ha sido escenario de un conflicto creciente entre diputados de Morena y la administración de la gobernadora Layda Sansores. Los legisladores, alegando temor a detenciones arbitrarias, aprobaron la restauración del fuero constitucional, una medida que había sido abrogada en 2016. Esta acción, según fuentes cercanas al Congreso local, responde a una creciente desconfianza y malestar entre los diputados morenistas hacia Sansores, a quien acusan de utilizar el aparato estatal para intimidar y silenciar voces disidentes dentro de su propio partido.
Las acusaciones de persecución se suman a otras controversias que han rodeado a la gobernadora en los últimos meses. Aunque no se han presentado pruebas contundentes que respalden las denuncias, la percepción generalizada entre los legisladores de Morena es que la administración de Sansores está llevando a cabo una campaña de hostigamiento político. Esta situación ha generado un ambiente de tensión e incertidumbre en el estado, y ha puesto en entredicho la cohesión interna del partido gobernante.
Ante las acusaciones, la gobernadora Layda Sansores ha negado categóricamente cualquier intento de persecución política. En declaraciones a la prensa, Sansores ha calificado las acusaciones como infundadas y ha asegurado que su administración respeta la autonomía del poder legislativo. Sin embargo, el distanciamiento entre los diputados y la gobernadora es evidente, y la restauración del fuero constitucional es una muestra clara de la desconfianza que existe entre ambos bandos. El futuro político de Campeche se encuentra en un punto de inflexión, y la resolución de este conflicto interno podría tener consecuencias significativas para la estabilidad del estado.



