África, tablero geopolítico
Estados Unidos refuerza su presencia militar en África con la ampliación de su base conjunta en Kenia. Esta acción plantea interrogantes sobre los verdaderos intereses de Washington en el continente, más allá de la lucha contra el yihadismo.
La reciente expansión de la base militar conjunta de Estados Unidos en Kenia marca un nuevo capítulo en la estrategia de Washington en África. Oficialmente, el objetivo principal es combatir a los grupos yihadistas que operan en la región, una preocupación que ha justificado la presencia militar estadounidense en el continente durante años. Sin embargo, analistas señalan que los intereses de Estados Unidos podrían ser más amplios y abarcar aspectos geopolíticos y económicos.
La presencia militar estadounidense en África no se limita a Kenia. Diversas instalaciones y acuerdos de cooperación militar se extienden a lo largo del continente, desde el Sahel hasta el Cuerno de África. Estas bases sirven como puntos estratégicos para operaciones de inteligencia, entrenamiento de fuerzas locales y despliegue rápido de tropas. La creciente influencia de China y Rusia en la región también podría ser un factor determinante en la estrategia estadounidense, buscando contrarrestar la expansión de la influencia de estos actores globales.
El debate sobre la presencia militar estadounidense en África es complejo y multifacético. Mientras algunos la ven como una herramienta necesaria para combatir el terrorismo y promover la estabilidad, otros la critican como una forma de neocolonialismo que perpetúa la dependencia y alimenta conflictos locales. La transparencia y la rendición de cuentas son cruciales para garantizar que la presencia militar estadounidense en África beneficie a la población local y contribuya a la paz y la seguridad en la región.



