Un potente movimiento telúrico de magnitud 7 sacudió la región del Tíbet este jueves, provocando una tragedia humanitaria. Las autoridades chinas han confirmado la muerte de al menos 16 personas y daños materiales extensos en la zona.
El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el sismo a las 16:33 horas GMT de este 22 de octubre. Tras el evento principal, la región experimentó dos réplicas de magnitudes 5,2 y 5, las cuales complicaron las labores iniciales de rescate en las áreas afectadas de la ciudad de Nagqu.
De acuerdo con la agencia oficial de noticias Xinhua, que cita informes de la Oficina de Gestión de Emergencias, el balance preliminar asciende a 16 fallecidos y 32 lesionados. De los heridos, 11 se reportan en estado grave y 21 presentan lesiones leves, por lo que han sido trasladados a centros médicos cercanos para recibir atención especializada.
La infraestructura también sufrió daños considerables, con el derrumbe de 339 viviendas que dejó a numerosas familias sin hogar. Las cuadrillas de emergencia continúan trabajando en la zona para evaluar el alcance total de la destrucción y asistir a los damnificados en medio de las condiciones adversas tras las réplicas.



