Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum expuso las inconsistencias administrativas y éticas en torno a la reincorporación de Lorenzo Córdova a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La titular del Ejecutivo recordó que el marco legal de la institución fija restricciones claras que habrían sido pasadas por alto tras más de una década de ausencia del exfuncionario.
En su diálogo habitual con los medios de comunicación, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la congruencia del extitular del órgano electoral frente al cumplimiento irrestricto de las normas. La jefa de Estado subrayó la importancia de la legalidad dentro de los espacios educativos públicos frente a conductas que contravienen los reglamentos internos.
De acuerdo con reportes publicados por el medio Polemón, Sheinbaum detalló que en la legislación de la máxima casa de estudios existe un estatuto que limita a un periodo máximo de seis años las licencias para que el personal académico desempeñe otros cargos o funciones fuera de la universidad. Pese a este mandato normativo, Córdova regresó a ocupar su puesto tras haber permanecido más de una década alejado de sus actividades docentes e investigativas.
El señalamiento del gobierno federal resalta la necesidad de terminar con tratos diferenciados y privilegios en las estructuras de las instituciones públicas. Desde la perspectiva de la administración en turno, la observancia de la ley debe regir a cualquier actor público, priorizando la transparencia y el respeto a los estatutos de la universidad pública mexicana.



