Política en Campeche
La bancada de Morena en el Congreso de Campeche se encuentra al borde del colapso. Una profunda división interna ha estallado tras la aprobación de la reinstauración del fuero constitucional, exacerbando las tensiones y generando acusaciones de traición.
La controversia en torno a la reinstauración del fuero constitucional en Campeche ha profundizado la fractura en la fracción legislativa de Morena. Seis de los trece integrantes de la bancada morenista en el Congreso local se han manifestado en contra de la medida, sumándose a la postura de la gobernadora Layda Sansores y siete alcaldes del mismo partido.
Los legisladores disidentes han lanzado fuertes críticas contra el coordinador parlamentario de Morena, José Antonio Jiménez Gutiérrez, a quien acusan de “traidor” y de actuar movido por el temor a ser investigado y sancionado. Esta acusación sugiere la existencia de posibles irregularidades que Jiménez Gutiérrez querría evitar que salieran a la luz, utilizando el fuero como escudo protector.
La votación del lunes, que aprobó la reinstauración del fuero por mayoría, ha evidenciado la profunda división que atraviesa Morena en Campeche. La crisis interna amenaza la estabilidad política del estado y pone en entredicho la cohesión del partido gobernante. El futuro político de la bancada y la propia gobernabilidad de Layda Sansores podrían verse comprometidos por esta creciente confrontación.



