Conflicto Ucrania-Rusia
El cese al fuego por la Pascua ortodoxa podría ser efímero. Rusia advierte que no extenderá la tregua en Ucrania a menos que Volodímir Zelenski acceda a sus condiciones, reviviendo el temor a una escalada inmediata del conflicto.
Rusia ha condicionado la prolongación del cese al fuego pactado por la celebración de la Pascua ortodoxa a la aceptación por parte de Ucrania de las demandas impuestas por Moscú. La advertencia, emitida este domingo, implica que la tregua no se extenderá y las hostilidades se reanudarán si el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, no cede ante las exigencias rusas.
Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, señaló directamente a Zelenski como el responsable de la posible continuación de la guerra. Según Peskov, la paz podría alcanzarse "literalmente hoy" si Ucrania aceptara las condiciones planteadas por Moscú, sin especificar cuáles son estas condiciones. La declaración del portavoz del Kremlin intensifica la presión sobre el gobierno ucraniano, colocándolo en una encrucijada ante la amenaza de un recrudecimiento del conflicto.
La comunidad internacional observa con preocupación el ultimátum ruso. La posible interrupción de la tregua de Pascua augura un periodo de mayor incertidumbre y violencia, socavando los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución pacífica al conflicto. La respuesta de Ucrania a esta exigencia determinará el futuro inmediato de las negociaciones y el devenir de la guerra.



