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Los castores parecían una plaga. La ciencia acaba de descubrir que podrían ser una de las mejores armas contra el cambio climático

Investigación revela que los castores, considerados plaga, son valiosos aliados en la captura de carbono y la mitigación del calentamiento global.

Por Notichairo12 de abril de 2026
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Los castores parecían una plaga. La ciencia acaba de descubrir que podrían ser una de las mejores armas contra el cambio climático

Presa de castor en Suiza, ejemplo de las estructuras que favorecen la captura de carbono en humedales.

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Ingenieros naturales contra el cambio climático

Los castores, frecuentemente vistos como una molestia, emergen como inesperados héroes ambientales. Un estudio reciente destaca su capacidad para transformar humedales en eficientes sumideros de carbono, ofreciendo una solución natural y de bajo costo al desafío climático.

Un equipo internacional de investigadores ha revelado el significativo potencial de los castores en la lucha contra el cambio climático. Publicado en marzo de 2026 en la revista *Communications Earth & Environment*, el estudio cuantifica por primera vez la absorción y liberación de carbono en humedales transformados por la actividad de estos roedores. La investigación se centró en un tramo de 800 metros de un humedal en Suiza, donde los castores se establecieron en 2010. Los resultados demostraron que las estructuras creadas por los castores incrementaron la capacidad de retención de carbono en un 26% anual, con una tasa hasta 10 veces superior a la de áreas sin actividad de estos animales.



En concreto, el humedal estudiado actuó como un sumidero, atrapando 98.3 toneladas netas de carbono anualmente. Entre 2010 y 2022, la zona acumuló aproximadamente 1,194 toneladas de carbono, equivalente a 10.1 toneladas de CO2 por hectárea al año. Los investigadores explican que las presas construidas por los castores con ramas, lodo y piedras ralentizan el flujo de agua, permitiendo la sedimentación de materia orgánica y la expansión del agua hacia las llanuras circundantes, formando así humedales.



Este proceso no solo facilita la captura de carbono, sino que también contribuye a la prevención de inundaciones, incendios forestales y la restauración de humedales. La retención de agua resultante de las presas se filtra hacia acuíferos subterráneos, mejorando la disponibilidad del recurso. Estos hallazgos resaltan el papel crucial de los castores como ingenieros ecosistémicos y su potencial para ser incorporados en estrategias de mitigación del cambio climático.





Fuente: Xataka México

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