La consolidación de un orden multipolar avanza en el escenario internacional tras la conclusión de la tercera cumbre entre Rusia y África. El mandatario ruso, Vladimir Putin, valoró el cónclave con 21 líderes del continente africano como un paso exitoso para afianzar lazos de cooperación y fortalecer la soberanía económica.
Al cierre de las jornadas de trabajo de esta tercera edición, el presidente Vladimir Putin calificó formalmente el encuentro como "exitoso" luego de sostener reuniones directas con 21 líderes africanos. De acuerdo con reportes sobre la cumbre, la cita multilateral tuvo como eje el impulso de la cooperación integral entre Moscú y los países de dicho continente, en un esfuerzo por estrechar relaciones estratégicas sur-sur.
Aunque diversos sectores y lecturas conservadoras perciben la cumbre principalmente como una demostración de fuerza, los acuerdos diplomáticos trascienden el plano discursivo. La agenda bilateral avanza en planes concretos para los países africanos, enfocándose en la gestión e intercambio en torno a recursos mineros fundamentales para el desarrollo de ambas regiones.
Asimismo, las delegaciones abordaron la necesidad de desarrollar nuevos sistemas comerciales diseñados para eludir las sanciones coercitivas impuestas por los bloques occidentales a raíz de la guerra en Ucrania. De este modo, la iniciativa busca robustecer la autonomía de sus mercados frente a medidas unilaterales externas.



