Polémica en la Suprema Corte
Un video donde colaboradores limpian los zapatos del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, ha desatado una ola de críticas y reactivado el debate sobre privilegios en el Poder Judicial. La controversia ha llevado al ministro a ofrecer disculpas públicas a través de redes sociales. El incidente ocurrió durante los preparativos de un evento conmemorativo en Querétaro.
La difusión del video, ocurrido en el marco de la conmemoración del aniversario de la Constitución de 1917 en el Teatro de la República de Querétaro, muestra al magistrado Aguilar Ortiz de pie mientras Amanda Pérez, directora de Comunicación Social del tribunal, se agacha para limpiar su calzado. Posteriormente, otra persona, un hombre, repite la acción. Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales, generando fuertes cuestionamientos sobre la congruencia entre el discurso de austeridad y cercanía a la ciudadanía, promovido tras la reforma judicial, y las prácticas cotidianas dentro del máximo tribunal del país. Se ha hecho énfasis en el origen indígena del ministro en medio de las críticas.
Ante la creciente controversia, Aguilar Ortiz recurrió a su cuenta de X para explicar el episodio. Según su versión, el incidente fue provocado por un accidente en el que su directora de Comunicación Social derramó café y nata sobre su zapato. "A mi compañera, directora de Comunicación Social, se le cayó café y nata. No nos dimos cuenta que me había salpicado en el zapato y cuando ella se percata, trató de resolver la situación. Esto me tomó por sorpresa y es el momento que ahora se difunde", declaró el ministro en su publicación.
La polémica se suma a un contexto de escrutinio público sobre los gastos y privilegios dentro del Poder Judicial, alimentando el debate sobre la necesidad de una mayor austeridad y transparencia. El incidente continúa generando reacciones y alimentando el debate sobre la percepción pública de la justicia en México. La respuesta del ministro no ha calmado las críticas, y la situación sigue generando debate sobre el uso de recursos y la imagen de la SCJN.



