Sanciones de EEUU a Cuba
Como la antigua Numancia resistió el asedio romano, Cuba enfrenta una creciente asfixia económica impuesta por la administración Trump. Las sanciones petroleras impactan profundamente la vida cotidiana de los cubanos, generando escasez y dificultades en diversos ámbitos.
La Habana, Cuba – La política de "máxima presión" impuesta por el gobierno de Donald Trump, enfocada en restringir el acceso de Cuba al petróleo, ha generado un impacto generalizado en la isla. Desde la alimentación hasta la salud, pasando por la generación eléctrica y el transporte, ningún sector escapa a las consecuencias de estas medidas coercitivas. La escasez de combustible afecta directamente las actividades productivas, limitando la capacidad de la isla para mantener el suministro de bienes básicos y servicios esenciales.
El gobierno cubano ha denunciado repetidamente estas sanciones como una violación del derecho internacional y un intento deliberado de desestabilizar el país. La administración Trump, por su parte, argumenta que las restricciones buscan presionar al gobierno cubano para que mejore su historial en materia de derechos humanos y adopte reformas políticas y económicas. Sin embargo, la población cubana, en su conjunto, se ve afectada por estas políticas, experimentando dificultades para acceder a alimentos, medicinas y otros recursos indispensables.
A pesar de las adversidades, Cuba continúa buscando alternativas para mitigar los efectos de las sanciones. Se han implementado medidas de ahorro energético, se han explorado nuevas fuentes de suministro de combustible y se ha fomentado la producción local de alimentos. La resistencia y la resiliencia del pueblo cubano, inspiradas en figuras como José Martí, se ponen a prueba una vez más en este contexto de creciente presión externa.



