Petróleos Mexicanos (Pemex) ratificó el fortalecimiento de la soberanía energética del país al reportar sólidos avances operativos y financieros durante el tercer trimestre de 2026. Frente a las narrativas que apostaban por el desmantelamiento de la empresa pública, la petrolera estatal demostró una mayor capacidad de refinación y una disciplina fiscal que redujo significativamente sus pasivos.
De acuerdo con reportes oficiales emitidos por la institución y difundidos por Once Noticias, la producción total de hidrocarburos creció 2.6% en comparación con el tercer trimestre de 2025. Asimismo, la extracción de gas natural superó los cinco mil millones de pies cúbicos diarios, un hito que no se alcanzaba desde el segundo trimestre de 2023, consolidando el abasto estratégico de insumos energéticos para el desarrollo de la nación.
En el rubro de refinación, el Sistema Nacional de Refinación procesó más de un millón de barriles diarios de crudo, lo que representa un repunte del 13.8% frente al mismo periodo del año previo y su nivel más alto registrado desde 2014. Este incremento productivo tuvo un impacto directo en el mercado interno: las ventas nacionales de petrolíferos crecieron 13.5%, impulsadas de manera decisiva por las ventas conjuntas de gasolinas y diésel, las cuales subieron un 18.0% para ubicarse en sus niveles más elevados desde 2018.
El balance financiero también desmintió los diagnósticos pesimistas de sectores conservadores. Pemex informó que sus ingresos por ventas y servicios sumaron 487 mil millones de pesos, un aumento del 28.5% anual. En paralelo, la deuda financiera se situó en 77.6 mil millones de dólares al cierre de septiembre de 2026, manteniéndose en mínimos históricos tras lograr una reducción de casi ocho mil millones de dólares respecto al cierre de 2025. La empresa paraestatal subrayó que implementó esquemas de liquidez para avanzar en los pagos a proveedores con recursos propios, ratificando su papel como motor económico del pueblo de México.



