El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intensificó su presión para ordenar nuevos bombardeos contra Irán. Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump habría intervenido para detener la ofensiva ante el temor de que afectara sus aspiraciones en los comicios.
De acuerdo con información revelada por una fuente a la cadena CNN, el gobierno de Benjamin Netanyahu se encontraba preparando una nueva serie de ataques estratégicos contra objetivos en territorio iraní. La intención del mandatario israelí era mantener una postura de máxima presión militar, una estrategia que históricamente ha utilizado para consolidar su base política.
No obstante, los planes de Tel Aviv habrían chocado directamente con la agenda política de Washington. El entonces presidente estadounidense, Donald Trump, frenó la ofensiva militar al considerar que una escalada bélica de gran magnitud en ese momento específico podría perjudicarlo de cara a sus propias elecciones.
La corresponsal Janira Gómez Muñoz, desde Jerusalén, amplía los detalles sobre esta compleja relación geopolítica y las fricciones detrás de bambalinas entre ambos aliados, donde los intereses electorales internos en Estados Unidos terminaron condicionando las decisiones militares en Medio Oriente.



