Salud mental en la UNAM
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta un nuevo desafío: el bienestar emocional de sus estudiantes. Un reciente análisis revela que la mitad de los alumnos de primer ingreso manifiestan síntomas de ansiedad y depresión, un fenómeno atribuido, en gran medida, a las secuelas de la pandemia.
Un alarmante incremento en los problemas de salud mental aqueja a los estudiantes de nuevo ingreso a la UNAM. Datos recabados a través del Examen Médico Automatizado (EMA) aplicado a los aspirantes revelan que, de los 84 mil alumnos que ingresaron en agosto de 2025, aproximadamente 42 mil (el 50%) reportan experimentar síntomas relacionados con ansiedad, depresión u otros trastornos mentales. Si bien esta percepción no se traduce directamente en un diagnóstico clínico, sí evidencia una problemática generalizada sin precedentes en la comunidad estudiantil.
El contraste con la situación pre-pandemia es notorio. Antes de 2020, entre el 10% y el 15% de los alumnos de primer ingreso manifestaban síntomas similares. El incremento actual, que supera el 30%, sugiere un impacto significativo de la pandemia en la salud mental de los jóvenes de entre 15 y 20 años. El aislamiento, la soledad, la separación social y las dificultades para establecer relaciones interpersonales son factores que han contribuido a una carga emocional más pesada para esta generación.
Ante este panorama, la UNAM ha implementado estrategias de apoyo y atención psicológica para sus estudiantes. Estas acciones incluyen terapia grupal, acompañamiento individual y la canalización a instituciones especializadas para aquellos que requieren atención clínica. El objetivo principal es brindar herramientas y recursos a los estudiantes para afrontar sus desafíos emocionales y promover su bienestar integral, reconociendo que la percepción de malestar, aunque no siempre corresponda a un trastorno diagnosticado, requiere atención y cuidado.



