La CDMX ya no es solo sede del Mundial, se ha vuel
Hay ciudades que reciben un Mundial y ponen la cancha. Y hay ciudades que lo convierten en una razón para mostrar de lo que están hechos. Ciudad de México claramente decidió ser lo segundo. Porque mientras el resto del planeta tiene los ojos en el es...
Hay ciudades que reciben un Mundial y ponen la cancha. Y hay ciudades que lo convierten en una razón para mostrar de lo que están hechos. Ciudad de México claramente decidió ser lo segundo. Porque mientras el resto del planeta tiene los ojos en el estadio, aquí hay otra función corriendo de manera paralela, la mejor escena gastronómica de América Latina, en su mejor momento, con el mundo entero como público. No es una exageración. Es lo que pasa cuando una ciudad con 33 mil restaurantes registrados decide ponerse sus mejores galas. La cocinera tradicional como protagonista Un aproximado de 5.5 millones de visitantes internacionales llegarán al país durante el Mundial. La mayoría viene por el fútbol. Muchos se van a quedar por otra cosa. Porque la CDMX tiene un argumento que ninguna otra sede del mundial pueda igualar, 11 bares mexicanos posicionados en el ranking North America's 50 Best Bars 2026, más que cualquier otro país de la región. No es un dato menor, es la señal de que algo está creciendo aquí y que el mundo ya reconoció antes de que llegaran los turistas. Bar Mauro alcanzó el segundo lugar a nivel continental en la más reciente edición del ranking, en una ceremonia celebrada en Vancouver donde CDMX apareció junto a Nueva York y Toronto como referente de la coctelería internacional. Un bar en la Roma compitiendo en esa conversación no es casualidad. Es el resultado de una inspiración que lleva años construyéndose. El turista que llega buscando pantallas y cerveza fría las va a encontrar en todos lados. Pero el que salga de Roma o Condesa sin haberse sentado en una barra a pedir un cóctel de autor va a haber desperdiciado la mitad del viaje. Esa es, quizás, la mejor noticia de esta temporada: la CDMX quiere que los visitantes del Mundial no solo recuerden los goles, sino también todo lo que probaron. Y tiene el potencial con qué lograrlo. Dónde comer si eres de los que saben Si vienes buscando algo más allá del taco, la ciudad tiene una lista que no decepciona. Máximo, en la Roma Norte, lleva más de una década siendo referente de la cocina de autor en México, con ingredientes de temporada y una consistencia que pocos han logrado mantener. Contramar sigue siendo el lugar para el mejor pescado y sus tostadas de atún son una maravilla. Y si no consigues mesa ahí, su hermano ubicado en Polanco tiene el mismo menú con mayor probabilidad de recibirte. Rosetta, de Elena Reygadas, es la perfecta combinación entre panadería, cocina italiana y alma mexicana en una casona de la Roma que parece sacada de otra época. Para algo más nuevo, tenemos a Lindy, frente al Parque México en La Condesa, abrió con un menú de comfort food más cuidado de lo que aparenta, apto para todos los días de la semana. Er Rre, en Polanco, es el espacio íntimo de la chef Lorea Olavarri, cocina elegante, memoria, técnica, donde puedes pedir un Wellington y no arrepentirte. Y Galanga Thai House, en Roma Norte, donde la chef Ana Somsri Raksamran mezcla multiples recetas tailandesas con ingredientes locales, su curry verde ya tiene lista de espera. Roma y Condesa después del silbatazo final Hay una parte del Mundial ya que no aparece en ningún itinerario oficial. Es lo que pasa después del partido, cuando la ciudad todavía tiene energía y nadie quiere irse a dormir. La Roma y Condesa son el corazón bohemio de la CDMX. Entre calles arboladas, arquitectura art déco y terrazas llenas de vida, son la combinación ideal de cultura, gastronomía y diversión. Y durante estas semanas, esa energía se multiplicó. En Roma destacan Beer Garden y McCarthy's Irish Pub, sitios que llevan años transmitiendo eventos deportivos internacionales y que este Mundial reciben por primera vez a un público que viene de todas partes. No son los lugares más instagrameables de la colonia. Son los que funcionan, que es distinto. Para algo más sofisticado sin tener que volverse pretencioso, Gardela en Roma es la opción, cortes, vino y fútbol en un ambiente más elegante que el típico sports bar. El tipo de lugar donde el partido es la excusa pero la noche es la razón. Y luego está lo que ningún guía turístico va a recomendar pero todos los chilangos saben, que la mejor versión de estas colonias durante el Mundial no está en ninguna pantalla gigante. Está en la terraza de cualquier bar pequeño, con una cerveza fría, escuchando a la ciudad procesar lo que acaba de pasar. ]]>



