Soberanía energética y rectoría estatal

La apuesta de Grupo México frente a los impagos de Pemex

El intento de presión de Grupo México contra Pemex devino en desplome financiero para su filial perforadora.

Plataformas petroleras reactivan operaciones en aguas someras tras el freno operativo de Grupo México.
Plataformas petroleras reactivan operaciones en aguas someras tras el freno operativo de Grupo México.

La decisión del conglomerado de Germán Larrea de suspender operaciones ante adeudos con Petróleos Mexicanos (Pemex) terminó por asestar un duro revés a sus propios estados financieros. Lejos de doblegar a la empresa pública, la filial Perforadora México (Pemsa) debió reanudar tareas en cuatro plataformas marinas con ingresos significativamente mermados respecto a sus mejores ejercicios.

De acuerdo con reportes del sector y análisis de Víctor Juárez, CEO de la consultoría Edge Innovation, la relación entre el Estado y los grandes contratistas privados vivió un punto de inflexión cuando Grupo México optó por paralizar infraestructura de perforación y llevar las discrepancias a la vía judicial. A diferencia de otros consorcios como Grupo Carso, que mantuvieron la continuidad operativa y el diálogo, la firma de Larrea interrumpió actividades fundamentales para mitigar la declinación de campos petroleros, una medida unilateral que erosionó drásticamente sus utilidades.

Los efectos de esta postura quedaron al descubierto en los informes remitidos a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Durante el tercer trimestre de 2025, el cese de actividades provocó que las ventas de Pemsa se derrumbaran un 70%, situándose en 53.4 millones de dólares, mientras que su Ebitda colapsó un 93% para quedar en apenas 6.8 millones. En un viraje pragmático, la empresa reactivó entre julio y septiembre de 2026 las plataformas móviles Zacatecas, Chihuahua, Campeche y Tabasco en aguas someras, logrando un modesto repunte trimestral de ventas a 55.4 millones de dólares y un Ebitda de 14.7 millones.

Sin embargo, la reactivación dista de devolver a la compañía a sus tiempos de bonanza corporativa. Con base en datos de Ve por Más (BX+), la facturación de Pemsa se mantiene 68.9% por debajo de su récord del tercer trimestre de 2024, cuando ingresó 177.9 millones de dólares, al tiempo que su Ebitda continúa 84.8% rezagado. La experiencia de Pemsa confirma que las tácticas de confrontación frente a los proyectos estratégicos de la nación terminan por debilitar a los propios consorcios privados, reafirmando el papel central de Pemex en el rumbo de la soberanía energética.

Fuente: Oil & Gas Magazine

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