Energía en México: Retos y Futuro
Las redes de transmisión eléctrica de alta y muy alta tensión son mucho más que simple infraestructura. Representan un componente esencial de la estructura social y económica del país, con implicaciones que trascienden lo meramente técnico.
En un análisis reciente, José Antonio Rojas Nieto abordó la trascendencia de las redes de transmisión eléctrica de 400 kilovoltios (muy alta tensión) y 230 kilovoltios (alta tensión) en México. Rojas Nieto argumenta que estas redes no deben ser consideradas únicamente como infraestructura, sino como elementos fundamentales que configuran el tejido social y económico a largo plazo, retomando el concepto de "larga duración" del historiador Fernand Braudel.
Según Rojas Nieto, la disponibilidad y eficiencia de estas redes son cruciales para garantizar el suministro de energía a industrias, hogares y centros urbanos. La expansión y modernización de la infraestructura de transmisión eléctrica se presentan como un desafío clave para el desarrollo sostenible del país, permitiendo la integración de fuentes de energía renovable y la reducción de pérdidas en la distribución.
El análisis invita a una reflexión profunda sobre las políticas energéticas y la necesidad de una planificación estratégica que considere la importancia de las redes de transmisión como un pilar fundamental para el crecimiento económico y el bienestar social en México.



