Conflicto Israel-Palestina
El gabinete de seguridad de Israel aprobó una polémica reforma que agiliza la expansión de asentamientos en Cisjordania ocupada. La medida, que facilita la adquisición de tierras y el control de sitios religiosos, ha sido duramente criticada por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, quien la considera una anexión de facto.
En una decisión que tensa aún más las relaciones con Palestina, el gabinete de seguridad israelí ha dado su aprobación a una reforma que amplía las facultades para autorizar la construcción y expansión de asentamientos en Cisjordania. Esta nueva legislación, según analistas, simplifica el proceso de adquisición de tierras para la construcción de viviendas y permite una mayor injerencia en la administración de sitios religiosos en el territorio ocupado. La medida ha generado controversia tanto a nivel nacional como internacional.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, ha calificado la decisión israelí como “peligrosa”, ilegal y equivalente a una anexión de facto de Cisjordania. Abbas ha instado a la comunidad internacional a intervenir para detener lo que considera una flagrante violación del derecho internacional y una obstrucción al proceso de paz. La aprobación de esta reforma se produce en un contexto de creciente tensión y violencia en la región, con repetidos enfrentamientos entre palestinos e israelíes.
La expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania es considerada ilegal por la mayor parte de la comunidad internacional, que la ve como un obstáculo para la creación de un Estado palestino viable y soberano. La reciente decisión del gobierno israelí, sin embargo, parece indicar una postura más firme en la expansión de su presencia en el territorio ocupado, lo que podría tener consecuencias negativas para la estabilidad de la región.



