Movilidad en la Ciudad de México
Los Centros de Transferencia Modal (Cetram) de la Ciudad de México se han convertido en puntos neurálgicos para millones de usuarios. Sin embargo, la infraestructura existente no logra satisfacer la demanda, generando un deterioro constante en la calidad del servicio y la experiencia del usuario, según el especialista Fernando Solís.
Diariamente, los Cetram son utilizados por aproximadamente 6.7 millones de personas, lo que representa el 72% de los 9.2 millones de habitantes de la capital mexicana. Esta cifra subraya la importancia crítica de estos nodos en la red de transporte público de la ciudad. No obstante, la alta demanda ha superado la capacidad instalada, provocando un desgaste acelerado de las instalaciones y una creciente sensación de inseguridad y desorden entre los usuarios.
Fernando Solís, experto en movilidad urbana, advierte que la falta de inversión y planificación a largo plazo en la infraestructura de los Cetram está contribuyendo significativamente a su deterioro. "La falta de mantenimiento preventivo, la insuficiencia de espacios para la espera y la conexión con otros medios de transporte, así como la deficiente iluminación y seguridad, son problemas que se agravan día a día", señala Solís.
La situación actual plantea un desafío urgente para las autoridades capitalinas. Se requiere una inversión significativa en la modernización y ampliación de los Cetram, así como la implementación de estrategias innovadoras para mejorar la gestión del flujo de usuarios y garantizar su seguridad y comodidad. De no abordarse este problema de manera integral, el deterioro de los Cetram continuará afectando la calidad de vida de millones de personas y comprometiendo la eficiencia del sistema de transporte público de la Ciudad de México.



