Finanzas Navideñas
La Navidad, sinónimo de celebración y abundante comida, trae consigo gastos inesperados. Más allá del pavo, los ingredientes y los regalos, el uso del horno puede inflar significativamente tu recibo de luz. Te explicamos cómo calcular este gasto y optimizar tu consumo energético.
La tradición de hornear pavo en Navidad, arraigada en diversas culturas alrededor del mundo, tiene un impacto directo en el consumo eléctrico del hogar. El pavo, ave originaria de América, particularmente el guajolote mexicano, ha sido un elemento central en las celebraciones decembrinas desde tiempos ancestrales. Según Loescher.it, los aztecas ya consumían guajolote durante el solsticio de invierno, aprovechando su tamaño para alimentar a grandes grupos.
Curiosamente, fueron los españoles quienes llevaron el pavo a Europa, expandiendo su popularidad como plato festivo. Hoy en día, el pavo navideño se prepara con una variedad de rellenos, desde verduras y carnes hasta frutas y licores, adaptándose a las tradiciones culinarias de cada región. Sin embargo, la cocción prolongada en el horno implica un consumo considerable de energía eléctrica.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proporciona una guía orientativa sobre los tiempos de cocción del pavo, que varían según el peso y si está relleno o no. Por ejemplo, un pavo relleno de 3.5 a 5.5 kg requiere entre 3 y 3.5 horas de horneado, mientras que uno de 9 a 10.8 kg puede necesitar entre 4.75 y 5.25 horas. Este tiempo prolongado se traduce en un mayor consumo de electricidad, que impacta directamente en la factura del hogar. Para calcular el consumo, es necesario conocer la potencia del horno (en vatios) y el tiempo de cocción, aplicar la fórmula de cálculo de energía (energía = potencia x tiempo) y luego multiplicar por el costo del kilovatio-hora (kWh) que establece la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Adicionalmente, considera que abrir y cerrar el horno frecuentemente aumenta el tiempo de cocción y, por ende, el consumo eléctrico. Optar por hornos con mejor aislamiento térmico y evitar abrir la puerta innecesariamente son medidas que pueden ayudar a reducir el consumo energético y disminuir el impacto en tu bolsillo.



