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San Agustinillo, la playa donde el tiempo no pasa

San Agustinillo: Un refugio de tranquilidad y belleza natural en la Riviera Oaxaqueña que conquista a sus visitantes con su ritmo pausado y compromiso ecológico.

Por Notichairo24 de febrero de 2026
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San Agustinillo, la playa donde el tiempo no pasa

Playa Elefante en San Agustinillo, un paraíso oaxaqueño con arenas doradas y atardeceres inolvidables.

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Paraíso Oaxaqueño Desconocido

En la costa del Pacífico oaxaqueño, entre Zipolite y Mazunte, se encuentra San Agustinillo, un pueblo pesquero que seduce a quienes buscan una experiencia auténtica y alejada del bullicio. Con apenas 300 habitantes y playas de ensueño, este destino invita a desacelerar y conectar con la naturaleza en su estado más puro.

San Agustinillo se distingue por su atmósfera relajada y su compromiso con la sostenibilidad, valores que han sido cultivados por las comunidades locales durante más de tres décadas. A diferencia de la vibrante vida nocturna de Zipolite o la vibra bohemia de Mazunte, San Agustinillo ofrece una escapada serena donde el tiempo parece detenerse. Su doble bahía en forma de media luna alberga playas con características únicas, atrayendo a viajeros que buscan belleza natural y tranquilidad.



Playa San Agustinillo, la principal del pueblo, se caracteriza por sus aguas protegidas y cristalinas, ideales para nadar y practicar esnórquel gracias a las formaciones rocosas submarinas. Playa Elefante, con su arena dorada y atardeceres espectaculares, ofrece un paisaje pintoresco que invita a la contemplación. Para quienes buscan un rincón aún más apartado, Playa Bébé, una cala secreta accesible a pie, ofrece aguas excepcionalmente tranquilas y es un lugar predilecto para el esnórquel entre los locales. Un poco más alejada, Playa Mermejita, accesible desde Mazunte o San Agustinillo, recompensa a sus visitantes con impresionantes vistas panorámicas del Pacífico desde sus acantilados, aunque sus fuertes corrientes la hacen no apta para nadar.



Más allá de sus playas, San Agustinillo ofrece la oportunidad de observar tortugas y ballenas en su hábitat natural, evidenciando el rico ecosistema marino de la región. Este destino, que forma parte del circuito turístico conocido como la Riviera Oaxaqueña, se presenta como una alternativa para aquellos que buscan autenticidad y un contacto directo con la naturaleza, lejos de las multitudes y el turismo masivo.





Fuente: México Desconocido

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