Escalada en el conflicto
La guerra en Ucrania se recrudece. La madrugada de este día fue testigo de un intercambio de misiles que dejó secuelas en ambas naciones, marcando un nuevo punto álgido en el conflicto.
Kiev, la capital ucraniana, amaneció bajo el fuego de una intensa ofensiva rusa. Múltiples explosiones sacudieron la ciudad, con reportes de impactos en diversos edificios. La alarma antiaérea resonó durante horas mientras las defensas ucranianas intentaban interceptar los proyectiles. La magnitud de los daños y el número de víctimas están aún por determinarse, mientras equipos de rescate trabajan en las zonas afectadas.
Al mismo tiempo, al sur de Rusia, en la región de Volgogrado, una instalación militar se vio envuelta en llamas tras un ataque. Las autoridades locales confirmaron el incendio y la evacuación preventiva de una aldea cercana, por temor a la propagación del fuego y posibles explosiones secundarias. Si bien no se han atribuido la autoría del ataque, la coincidencia temporal con la ofensiva sobre Kiev apunta a una respuesta ucraniana.
Este intercambio de ataques refleja una escalada en la guerra, evidenciando la fragilidad de cualquier expectativa de desescalada en el corto plazo. Ambos bandos parecen decididos a continuar la lucha, con consecuencias devastadoras para la población civil y una creciente inestabilidad en la región.



