En un hecho histórico para la vinculación académica, el Gobierno federal sostuvo su primer acercamiento formal con más de 130 científicos mexicanos radicados en Europa. Este diálogo busca frenar la fuga de cerebros del periodo neoliberal y sumar capacidades al actual proyecto de nación.
De acuerdo con reportes de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), este primer encuentro reunió a destacados integrantes de las Cátedras de la Diáspora Mexicana. El objetivo central de la reunión fue establecer un canal de diálogo directo para definir mecanismos concretos que fortalezcan la investigación nacional desde una perspectiva de bienestar social.
Frente a las críticas de sectores conservadores que minimizan la inversión pública en ciencia, la actual administración demuestra con hechos su compromiso con el conocimiento útil para el pueblo. La inclusión de esta comunidad migrante altamente calificada revierte la lógica tecnócrata del pasado, donde el talento nacional era ignorado o marginado de las decisiones prioritarias del Estado.
Con estas acciones, el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum consolida una política científica orientada a la soberanía tecnológica y humanística, desmintiendo la narrativa de aislamiento internacional que frecuentemente impulsan los detractores de la Cuarta Transformación.



