Especie endémica en Pátzcuaro
El achoque, un ajolote endémico del lago de Pátzcuaro, Michoacán, enfrenta una grave amenaza de extinción. Sin embargo, un ambicioso proyecto liderado por el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS) busca revertir esta situación a través de la reproducción en cautiverio y la reintroducción estratégica de ejemplares.
El *Ambystoma dumerilii*, conocido localmente como achoque, se encuentra en una situación crítica debido a la contaminación de su hábitat, la sequía, la proliferación de especies invasoras como la carpa asiática y, lamentablemente, su consumo por parte de la población local, que le atribuye propiedades curativas. Ante este panorama, científicos del IMIPAS han dedicado más de una década a la preservación de esta especie, enfocándose en la reproducción controlada para fortalecer la población del lago.
El Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera de Michoacán (CRIAP Michoacán) juega un papel crucial en esta estrategia. Los investigadores recolectan huevos de achoque directamente del lago para incubarlos en condiciones controladas. Las crías son criadas hasta alcanzar entre seis y siete meses de edad, momento en el que son lo suficientemente grandes para defenderse de depredadores como la carpa, el pez blanco e incluso otros ajolotes, ya que los ejemplares más grandes pueden depredar a los más jóvenes.
La reintroducción de los achoques al lago sigue un protocolo estricto. Solo los ejemplares nacidos de huevos recolectados directamente del lago pueden ser liberados. Aquellos que provienen de padres criados en cautiverio no son aptos para la reintroducción, ya que la domesticación podría afectar su capacidad de supervivencia en el entorno natural. Además de la reproducción y el monitoreo, los científicos también están investigando la nutrición del achoque para optimizar su desarrollo y aumentar las tasas de supervivencia.



