Las elecciones parlamentarias en Israel amanecieron este miércoles sin un ganador claro tras registrar una histórica participación del 77,7%. Las encuestas a pie de urna proyectan un empate técnico entre el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu y el de la oposición liderada por Gadi Eisenkot.
El panorama político en Israel se mantiene en la incertidumbre este miércoles 28 de octubre, luego de que las primeras encuestas a pie de urna apuntaran a un empate técnico entre los bloques encabezados por el actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el líder opositor, Gadi Eisenkot. Ninguna de las dos facciones cuenta, por el momento, con una mayoría evidente ni con un camino despejado para conformar el próximo gobierno.
La jornada electoral estuvo marcada por una movilización ciudadana sin precedentes en las últimas dos décadas. De acuerdo con los datos oficiales, la participación en los comicios alcanzó el 77,7%, reflejando el profundo interés y la polarización de la ciudadanía israelí frente a los desafíos actuales del país.
A la espera del escrutinio definitivo que confirme o descarte las proyecciones de los sondeos, el escenario postelectoral anticipa complejas negociaciones políticas para evitar una nueva parálisis institucional o la necesidad de convocar a un nuevo proceso electoral en el corto plazo.



