Millones de ciudadanos estadounidenses participan en los comicios de medio mandato para definir el control del Congreso. Este proceso resulta determinante para el tramo final de la administración de Donald Trump.
De acuerdo con reportes internacionales, el proceso electoral en Estados Unidos pone en juego la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 curules del Senado. Estos resultados legislativos marcarán la ruta política y la correlación de fuerzas institucionales durante los dos años restantes del mandato presidencial en curso. Desde una perspectiva geopolítica, la composición del poder legislativo estadounidense impacta de manera directa en la relación bilateral y en la estabilidad económica de la región, un factor clave para la soberanía y la cooperación internacional.



